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– El tiempo del ministerio
Yaakov, Béla Orbán
”Y Jehová dijo á Moisés: Di
á Aarón tu hermano, que no en todo tiempo entre en el santuario.” (Levítico
16:2)
El ministerio tiene su propio
tiempo bien definido por Dios.
Siempre hay que ser preparados al ministerio antes de ir en sumisión delante de Dios en el Santuario.
Sin embargo tenemos respectar
esta ley.
Nunca somos nosotros quienes disponemos
de Dios y de nuestro ministerio y no decidimos de su lugar y del momento cuando
debemos hacerlo.
El lugar y el momento de nuestro
ministerio no nos pertenecen, ¡nuestra única responsabilidad reside en la
obediencia y en la tarea que debemos cumplir!
El extranjero nunca podía entrar
el Santuario y aún el Cohen (el Gran Sacerdote) tenía sus momentos bien
definidos para poder penetrar en el lugar más Santo.
Si transgrediría este orden, se
habría expropiado el tiempo, el ministerio y el lugar santo para ponerles a su
propio servicio.
Esta ley esta valida hoy más que
nunca para los sacerdotes trabajando en el Cuerpo de Cristo.
La alabanza, el rezo o la santa
Cena no se arreglan según las ideas de hombres sino tienen que pasarse únicamente
bajo la conducción del Espíritu Santo.