538/613 –
El pretil en el tejado
Yaakov, Béla Orbán
"Cuando edificares casa nueva, harás pretil á tu terrado, porque
no pongas sangre en tu casa, si de él cayere alguno." (Deuteronomio 22:8)
Esta ley tiene un objectivo práctico. El clima de Israel permite todavía hoy pasar la
noche en los tejados platos de las casas, el "terrado". Puede ser el
lugar del descanso y de la siesta después un día de calor intenso.
Así pueden pasarse accidentes. Alguien que se arranca entre sueños en la
oscuridad puede caer facilmente.
En tal caso el dueño de la casa (huésped) es responsable desde que
merece juicio por negligencia si conocía esta ley. Y por supuesto debe
conocerla desde que la ignorancia de la ley es pecado de negligencia en sí.
Sólo
hay dos posibilidades, o los parientes no les han enseñado las reglas a los niños o
éstos no quisieron escucharles.
Pero esta ley precisamente trata de que primero debemos echar un perfil tan
pronto que empozamos construir una nueva casa o una nueva
familia.
El huésped en cuanto a el tiene el deber de declarar a los
habitantes de la casa:
¡Hasta aquí y no más alá!
Sin embargo, la barrera no significa las rejas de una celda sino
se trata de una advertencia de pararse en un punto. Se puede ir más allá, se
puede transgredir, pero la responsabilidad no incumbe
más a la persona que ha puesto estas limitas aceptables si alguien decide
pasar por alto a pesar de todo.
Tenemos la misma responsabilidad en el seno de las asambleas
también.
Por
allí también la construcción se hace según el proyecto de Dios y por sus objectivos.
Él es el único que fije a las fronteras, las reglas, los ministerios y todo. No
obstante, el conocimiento de todo esto y ha sido revelado y lo revelo cada día
a los que tienen que marchar por delante sobre la senda. Éstos son los que
deben cumplir las tareas los primeros en sus vidas y con sus vidas.
Sus testimonios, experiencias por los cuales sus palabras pueden
edificar las barreras. Pero también tienen que revelar el Proyecto de
Dios, sus Leyes a todos los que pertenecen a la "Casa"...
En los tejados no puede ser ningún intento
para saber hasta que punto las límites pueden ser empujadas. No podemos jugar y
ver hastadonde podemos ir con el pecado y no hay ningún confianza ciega en los milagros
tampoco pero hay consecuencias a todas las cosas y hay fronteras que no deben
ser franqueadas.
Sin
embargo estas fronteras no son humanas sino son la Voluntad restrictiva de Dios
y su enseñanza a los habitantes de nuestra casa y a nuestros invitados que son
en nuestra casa y que se descansan … para nuestro interés y
nuestra seguridad.
Traducción del húngaro: Richard (Zeev Shlomo)
Copyright © 2005-2012 SHOFAR - BUDAPEST, comunidad judía creyendo en Yeshua HaMashíaj
Ministerio JHVH NISSZI www.kehilatshofar.com