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Las Drogas

Yaakov, Béla Orbán

Uno de los problemas mayores de nuestra época es la toxicomanía, el fenómeno de masa con todas las consecuencias nefastas conocidas por el individuo así como por la sociedad.

Ningún creyente puede quedar en silencio frente a este fenómeno: 
"…reprenderás á tu prójimo, y no consentirás sobre él pecado" (Levítico 19:17), …si se extravía para que pueda volver en el camino derecho. 
Pues estamos obligados a impedir las malas acciones de ser cometidas porque en caso contrario nos haríamos los cómplices del mal, y caeríamos en el pecado de omisión. No podemos tampoco hacer la vista gorda sobre la cosa.  
¡Naturalmente, sólo la Ley de Dios es otra vez capaz de servirnos de apoyo cuanto a nuestro deber! 

La religión judía se construye sobre 3 pilares: 
"el mundo esta edificado sobre tres pilares: 
Sobre la Torah, sobre el ministerio de Dios y sobre la caridad" 
(Avoth 1:2) 
En suma: sobre la verdad, la misericordia y la caridad.  

La fe es la base del pensamiento judío que va parejo con: 
- la Ley (Torah) que es atada al conocimiento y a la inteligencia.  
- Los Mitsvot (Mitsva - Buenas acciones), la tradición de que debe ser hechado y respetado.  
- los sentimientos, las sensaciones y las emociones… 

Las bases mencionadas más alto son interpretadas y aplicadas por todos los rabinos según sus propia situación y modo de pensamiento.


Las tres bases focalizan un mandamiento común:  

La santidad de la vida está por encima de toda ley, y en ciertos casos y para cierto tiempo, la ley puede ser revocada e infringida con vistas a respetar esta santidad…

Esto es particularmente verdad en los tres casos siguientes:

- homicidio 
- idolatría 
- adulterio 

La totalidad de las leyes se divide en dos partes grandes que rigen:
 
- la relación entre los hombres y Dios (mitsvot shebein adam lamakom) 
- La relación de hombre a hombre (mitsvot shebein adam lehavero)

La orden fundamental de la vida del hombre:

"hacer lo que es correcto para los hombres, y lo que es bueno para Dios" (Sifré Deut. 12:29) 

Desde que no hay ninguna ley que hubiera sido escrito concerniendo a las drogas en el Tanaj (los libros del Antiguo Testamento), debemos pues hablar de la relación que existe entre las drogas y estos tres pecados capitales:  

Homicidio:

Todos los narcóticos (así como el consumo abusivo de alcohol o de cigarrillo) destruyen las células del cuerpo humano. 
- Este proceso de deterioro no es otro que un suicidio lento y el principio de la muerte cuya salida es la destrucción definitiva de ciertas partes del organismo.  
Es también un pecado cometido contra nuestros allegados también, ya que un toxicómano se vuelve cada vez menos útil para otros y para la sociedad en general.  
- Esto se agrava de ventaja cuando la persona concernida se vuelve dependiente de la sociedad de su propia culpa y por su propio pecado.  
El toxicómano roba así los bienes de la comunidad.
- En la categoría del homicidio también entre el hecho de no poder procrear por su propia culpa, así como la incapacidad voluntaria de no perpetuar la vida. 

Los toxicómanos pueden fácilmente llegar allí ya que se vuelven muy rápidamente incapaces de procrear, de llevar un niño, así como de elevarles y de subvenir a sus necesidades. En otros casos, el ejemplo dado a sus niños puede llevarles a heredar de la misma inclinación de utilizar narcóticos y empujarles a hacer de mismo más tarde.  

La idolatría:

El drogadicto es primeramente su propio ídolo, luego se hace su propio esclavo para acabar por perder totalmente a su personalidad.  
La auto-divinización y la auto-gratificación son idolatría.  
En estos casos, no es el Dios de la Vida, sino lo de la muerte que conduce al drogadicto.  
Toda forma de aturdimiento, todo lo que combate los sentidos o trata de modificarlos es una huida, un rechazo de vivir la vida.  

El adulterio:

Existe dos casos. 
Romper un lazo de matrimonio ya existente. 
Esto ocurre muy temprano a causa de los fenómenos expuestos anteriormente. 
Cuando una de las partes se vuelve esclava de drogas y se vuelve en parte incapaz de vivir y evoluciona así hacia la muerte, la otra parte llega tarde o temprano por abandonarlo.  
Cuando ambas partes se hacen los esclavos de la droga. No podemos más hablar de matrimonio en un caso igual, sino a lo más de la proximidad de dos enfermos en alma y en espíritu. 

Debido a los problemas expuestos, no basta solamente juzgar la toxicomanía, sino debemos prevenir el problema antes que aparece y de pararlo si está ya presente.  

Podríamos también elaborar la lista de todos los crímenes y los delitos cometidos bajo la influencia de drogas y casi incitados por ellas.  
Los crímenes cometidos por las personas viviendo a expensas de la sociedad o de sus familias como parásitos con vistas de proporcionarse sus estupefacientes, son conocidos por todas las ramas de la criminología moderna. 

La persona que ha perdido a su personalidad, su sentido común y su conciencia limpia, llega al punto donde sus relaciones humanas son cada vez más desordenadas, incluso desaparecen, comenzando a representar una amenaza contra su propia vida y la de otros.
Alguien que no vive sus relaciones humanas según la Voluntad de Dios está contra Dios.  

Las observaciones hechadas anteriormente son un juicio pronunciado contra toda forma de producto o de estupefaciente capaz de destruir al ser humano.  
Hace poco, el reino de la muerte se restringía sólo en el alcoholismo.  
Desde algunas décadas, la humanidad llegó sin embargo a tal nivel de violencia general en su libertinaje llamado "libertad", que el homicidio contra otros y sí mismo se hizo fenómeno de sociedad. 

La humanidad insumisa y que niega a Dios, que no quiere y no respeta a su prójimo, continúa viviendo su supuesta vida libre en la esclavitud de la perdición y evolucionando hacía la muerte. 

El creyente es consciente del hecho de que todas las cosas son lícitas pero no toda cosa conviene. 
Es consciente de sus límites, es moderado porque conoce al Dios que quiere al Hombre y que nos dio todo para utilizarle bien.
En provecho de la Vida y no de la muerte.  

¿El consumo de drogas es prohibida? 
¡No, no lo es! Ya que es posible escoger a la muerte en lugar de la vida.  
A pesar de todo, todo hombre tiene el derecho de vivir combatiendo la muerte y no haciéndose su cómplice.  

¿Pues qué es prohibido? 
Ayudar a los pecadores en el ejercicio del pecado. Ya que los drogadictos cometen cada uno de estos tres pecados capitales, pues es posible infringir otras leyes para salvarles y curarles.

 

Traducción del húngaro: Richard (Zeev Shlomo) 

 
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