Enseñanzas
Familia - Asamblea - Comunidad
El llamamiento y el ministerio de la mujer 
Yaakov, Béla Orbán
¿Cuál puede ser el ministerio de la mujer en la asamblea, en la comunidad y en el Cuerpo de Cristo?
Los cristianos phariseos del pablismo (explicación falsa y arbitraria de las palabras del apóstol Pablo) defienden a las mujeres - refiriéndose a las declaraciones de Pablo - de cumplir cualquier ministerio en el seno de la asamblea.
La comunidad judía no acepta tampoco el ministerio de rabino de las mujeres.
¿Qué es justo?
¿La mujer puede cumplir un ministerio, y cual es eso?
¿O sería ella la igual del hombre?
El sitio de la mujer en la asamblea puede ser comparado con el sitio que ocupa en la familia.
Ya que el hombre es el sacerdote de la familia, pues de la comunidad, el que se coge delante de la comunidad y el que enseña, construye, guarda y protege, pues el que cumple un trabajo visible por todos: es él quien adelanta, que abre el camino, que representa la comunidad, etc.
La mujer no puede cumplir una función, un papel de "jefe" o de "dirigente", porque en tal caso, tomaría el sitio del sacerdote. Esta orden es válida aquí también y que consiste en estar un poco atrás, en segundo plano, protegiendo las "espaldas", ayudando así al ministerio de los hombres en el sitio que fue determinado por ellos.
Por supuesto esto no quiere decir que "su sitio está únicamente en la cocina", que debe "cocinar, hacer la limpieza, etc.", pero que tuviera una estabilidad espiritual personal para lo que sepa cuál es su papel y su sitio.
Hay que totalmente quitarnos - hombres y mujeres - de esta imagen de la mujer que el pablismo y el judaísmo grabaron en nuestras cabezas.
La mujer ha sido colocada por Dios al lado del hombre como COMPAÑERA y AYUDA.
Esto también vale para la asamblea. Pues la pregunta es: ¿cómo?
Y esta misma pregunta provoca numerosas nuevas preguntas:
- ¿cómo una soltera puede cumplir un ministerio?
- ¿cuál ministerio puede cumplir una mujer divorciada o viuda?
- ¿y cuál es el ministerio de las mujeres casadas?
Porque Dios les ha dado un orden bien definido por todas según su situación en el Cuerpo del Mesías...
La situación familiar influye y naturalmente determina el funcionamiento de la mujer. ¡A pesar de todo, el ministerio es diferente y difiere en la asamblea y en la comunidad!
¿Qué es la comunidad? :
la familia (comunidad física, psíquica y espiritual) así como la familia espiritual...
- Como soltera y miembro de una familia, pues debe laborar activamente en el llamamiento de su familia.
- como mujer, ella constituye una nueva familia con su marido al que debe ayudar como compañera a valor igual a él.
A partir de este momento, no tiene ningunas cuentas que dar a sus padres y a sus parientes (naturales o adoptivos) y no es subordinada más por ellos, sino que su cubierta espiritual, su "sacerdote" es su marido.
- En el caso de las mujeres divorciadas o viudas (así como de los huérfanos), no pueden quedarse sin cubierta y conducto espiritual tampoco. ¡Así, es la comunidad con qué estas personas están en comunión y en unidad espiritual (y no "la asamblea terrestre"!) que debe ser sus familia desde aquel momento.
Sin embargo, la cabeza de la comunidad es Yeshua HaMasíaj, pues a través de la comunidad, es Él quien reemplaza el padre o el marido: Según la promesa de Dios...
Porque Dios mismo prometió ser el Padre de las viudas y de los huérfanos…
Le cedió sin embargo todos los poderes a Yeshua HaMashíaj.
A pesar de todo, este estado puede sólo ser provisional, ya que Dios da y puede dar un nuevo padre al huérfano, un nuevo compañero, un nuevo marido a la viuda o a la mujer divorciada. En suma, Dios puede dar a una nueva familia con un nuevo sacerdote en ella.
El ministerio de la mujer no funciona y no depende de la autorización o del orden del padre o del marido.
Sin embargo el hombre es responsable delante de Dios del funcionamiento espiritual de su mujer así como de la educación y de los actos de su niños.
¿Una mujer puede tener un llamamiento apostólico y pastoral o de enseñanza?
Empezamos con el apostólico y cada vez hagamos caso omiso de los casos excepcionales. (Cuando, por ejemplo, los hombres faltan o no están en sus sitio) el ministerio apostólico no es una misión o un evangelización misionero. Hoy muchos mezclan estas nociones.
El apóstol: destruye, reconstruye, restaura y planta. (Como Jeremias)
¡Podría decir que realmente se trata de un trabajo típicamente hecho para los hombres!
Destruir lo que es malo y llevar las luchas.
Construir algo nuevo combatiendo el antiguo que vuelve a la carga para recuperar su sitio. Poner los fundamentos de la Ley de Dios, del Cristo mientras defendiendo los muros sobre construcción. Porque las tradiciones, las costumbres, las mishnas, gemaras, midras y otros Talmudes judíos y cristianos toman sus raíces muy profundamente en el suelo...
En una palabra, hay que purificar una tierra rocallosa y cubierta de malas hierbas para construir allí el Templo y hacerlo un campo fértil llenos de árboles y de frutos…
Hay que construir "Casas" (familias, comunidades) en una palabra: un trabajo de hombre.
La enseñanza...
Sería interesante enterarse de la definición efectiva y original de esta palabra.
La mujer / madre hace descubrir el mundo a su niño. Ella es quien le aprende el nombre de las cosas, así el húngaro, como otras lenguas también (como el español) expresa muy precisamente este fenómeno cuando habla de: lengua materna.
La mujer pues EDUCA.
Los niños judíos estudian sin embargo desde la edad de tres años cuando las palabras aprendidas por sus madres reciben un contenido, una definición y una responsabilidad.
La enseñanza de la Ley ya comienza en aquel momento. ¡Una de las primeras palabras que el niño aprende entonces es la palabra Amen!
Luego, la primera frase comprensiva que el niño aprende y que le acompaña durante toda su vida hasta su muerto es: Sh' ma Yisrael Adonaj Echad... (Escucha Israel, Dios es uno) el nombre de la Ley es Torah o Enseñanza.
La Ley, en cuanto a ella esta enseñada al niño por el sacerdote de la familia (el padre) luego, más tarde, en las salas de estudios heder, por el profesor que conoce bien la Torah.
El hombre pues ENSEÑA
Elevar y enseñar son unas tareas, unos ministerios que se completan y que se construyen uno sobre el otro, tanto en cuanto a los niños físicos como a los niños espirituales.
Según la orden establecida por Dios, los papeles hombre-mujer no son intercambiables y no pueden ser modificados o faltar tampoco, ya que es la tarea de los padres de traer los niños a la edad adulta. Lo mismo vale por la edad adulta espiritual.
Pienso que el ministerio más bello de la mujer hoy es: educar los hombres-niños espirituales para que Dios pueda enseñarlos, para que ellos también sean finalmente capaces de transmitir lo que recibieron a la generación siguiente. Esto quiere decir que son las familias quienes deben ser reponiendas en sus sitio. Esta reponimiento en sitio de la familia debe comenzar con la mujer en el seno de las familias que ya existen...
"Vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar…"(1Cor.14,34)
"Una gallina que canta como un gallo, un cristiano que habla como un judío. Una mujer que se ocupa de ciencias. No son cosas correctas. "
E Hihn wos krejhet, a goj was jiddisch redt, ne Jidene wos lernt Tajre, ist nit kein güte Szhajre.
(Dicción judío en lengua Yiddish)
¿El mensaje de estas dos citaciones sería lo mismo?
¿Finalmente, una mujer verdaderamente no debe hablar en una asamblea hoy?
Pues si me refiero a la mentalidad pablista-helénica, tendría que ser de acuerdo con el hecho que la mujer debe quedarse en silencio en su rincón y dar gracias de poder estar presente entre los hombres…
¡En cambio, como judío, si yo miro la mentalidad judía debo darme cuenta que la orden patriarcal no es idéntica a la construcción prismática de la familia!
En hebreos, la palabra "callarse" sobreentiende una atención activa que pone inmediatamente en práctica las cosas oídas en la vida diaria. ¡Esto no quiere decir pues el silencio absoluto, sino bien una atención particular en las cosas dichas! ¡Y lo que no comprendió, que le pregunta en la casa a su marido, al sacerdote de la familia! (Ver: 1Cor.14,35)
....no les está permitido hablar....
Esto no quiere decir que no puedan educar, compartir sus testimonios, sino aunque guarda la orden, esta orden de las cosas que esta en la Ley: el hombre enseña, es responsable de la comunidad, etc., la mujer lo completa y le ayuda y no sirve para dirigirlo.
Pablo habría querido llamar la atención de esta orden que fue echada abajo y se burló en esta asamblea corintiana para evitar que las mujeres empiezan a reinar como Jezabeles sobre los hombres que no estaban en sus sitio. En un caso igual, efectivamente, Pablo tenia que utilizar palabras duras y determinadas para que la espiritualidad helénica de esta ciudad-bastión del helenismo, no pueda infiltrarse en la asamblea...
Lo que es interesante por otra parte, es que esta prohibición exactamente vino para intercalarse justo en medio de las profecías. Pablo exactamente llama la atención del peligro de las profecías que vienen de las mujeres, y les pide tener cuidado con esto. Ya que las mujeres son unos almas más sensibles, sus propios deseos y pensamientos pueden fácilmente infiltrarse en las profecías… Las previno, que nadie se designa como siendo profeta con el pretexto de tener sensaciones o presentimientos… Es exactamente la razón por la cual apela al silencio, para evitar de destabilizar la asamblea. Que toda profecía que todavía no esta elucidada y reforzada por arriba quede en silencio hasta confirmación. Mientras que este confirmación no se hace, que se callan…
Traducción del húngaro: Richard (Zeev Shlomo)
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