Enseñanzas
Familia - Asamblea - Comunidad
Padres y Hijos
Yaakov, Béla Orbán
Se volvió urgente en nuestros días que los hombres se reponen en el puesto que Dios les delimitó.
En esta obra, y después de que se hayan reponiendo en sus puesto en el seno de sus matrimonios en sus relaciones con sus mujeres, el paso siguiente por hacer es ajustar sus relaciones con sus hijos.
La mayor razón de la crisis que atraviesan la sociedad y la cristiandad (así como la partida más grande de la comunidad judía de nuestro país) es la pérdida y la abolición de la orden patriarcal legitima.
Pues no es sorprendente que Satanás utilice las armas innumerables de la Nueva Edad (New Age) con el fin de destruir estas relaciones.
Porque el precipicio que ha sido cavado entre los padres y sus hijos lleva las generaciones futuras hacia un reino anticristo…
¿Cuál es pues la buena relación que deben mantener los padres con sus hijos, y cuál son sus responsabilidades verdaderas según la Voluntad de Dios?
La pregunta es muy importante porqué todo lo que actúa en el mundo, destruye del mismo modo y según el mismo plan en las asambleas.
También hablamos aquí de la relación entre los padres y los hijos espirituales.
El arruinamiento de la orden patriarcal…
"Volverse como los americanos"... quiere también decir, que nuestro padre como ejemplo, todo lo que hemos aprendido de él, así como el padre como autoridad, deben ser rechazados y renegados. Esto se hace una costumbre y un ejemplo que hay que seguir así que los hombres mismos reclaman esta actitud de parte de sus niños.
Así es como la autoridad paternal ha sido abolida.
Pero donde los hombres se confían al progreso de la civilización, todo orden social (la familia incluido) se cae.
Este proceso nació cuando el lugar del trabajo y del domicilio han sido separados. El obrero individualizado sometido a un dueño reemplazó la producción de bienes en comunidad, cosa que también llevó a la depreciación del papel del padre como jefe de la familia.
"Pasalo a tus niños"
No se trata aquí de pedirles cuentas a tu mujer y a tus niños según lo que imaginaste como hombre.
(O como jefe de una asamblea)
En la relación entre el padre y el hijo, es la transmisión del conocimiento de Dios, de las Leyes, de las Escrituras Santas (Tanaj), así como la perpetuación y el cumplimiento de la Palabra entera que es la tarea más importante que hay que hacer.
Podríamos decir que esto es la sola seguridad del buen funcionamiento del presente y del futuro.