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Mas yo también te digo que Tú eres Pedro; y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y las puertas del Hades no Prevalecerán contra ella.

Mateo 16,18

 

…porque Juan, a la verdad, Bautizó en agua, pero vosotros seréis bautizados en el Espíritu Santo después de no muchos Días. … Entonces Pedro se puso de pie con los once, Levantó la voz y les Declaró: --Hombres de Judea y todos los habitantes de Jerusalén, sea conocido esto a vosotros, y prestad Atención a mis palabras. Porque éstos no Están embriagados, como Pensáis, pues es solamente la tercera hora del Día. Más bien, esto es lo que fue dicho por medio del profeta Joel: Sucederá en los últimos Días, dice Dios, que derramaré de mi Espíritu sobre toda carne. Vuestros hijos y vuestras hijas Profetizarán, vuestros Jóvenes Verán visiones, y vuestros ancianos Soñarán sueños. De cierto, sobre mis siervos y mis siervas en aquellos Días derramaré de mi Espíritu, y Profetizarán. Daré prodigios en el cielo arriba, y señales en la tierra abajo: sangre, fuego y vapor de humo. El sol se Convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el Día del Señor, grande y glorioso. Y Sucederá que todo aquel que invoque el nombre del Señor Será salvo. Hombres de Israel, Oíd estas palabras: Jesús de Nazaret fue hombre acreditado por Dios ante vosotros con hechos poderosos, maravillas y señales que Dios hizo por medio de él entre vosotros, como vosotros mismos sabéis. A éste, que fue entregado por el predeterminado consejo y el previo conocimiento de Dios, vosotros matasteis Clavándole en una cruz por manos de inicuos. A él, Dios le Resucitó, habiendo desatado los dolores de la muerte; puesto que era imposible que él quedara detenido bajo su dominio. Porque David dice de él: Veía al Señor siempre delante de Mí, porque Está a mi derecha, para que yo no sea sacudido. Por tanto, se Alegró mi Corazón, y se Gozó mi lengua; y aun mi cuerpo Descansará en esperanza. Porque no Dejarás mi alma en el Hades, ni Permitirás que tu Santo vea Corrupción. Me has hecho conocer los caminos de la vida y me Llenarás de Alegría con tu presencia. Hermanos, os puedo decir confiadamente que nuestro padre David Murió y fue sepultado, y su sepulcro Está entre nosotros hasta el Día de hoy. Siendo, pues, profeta y sabiendo que Dios le Había jurado con juramento que se Sentaría sobre su trono uno de su descendencia, y viéndolo de antemano, Habló de la Resurrección de Cristo: que no fue abandonado en el Hades, ni su cuerpo vio Corrupción. ¡A este Jesús lo Resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos! Así que, exaltado por la diestra de Dios y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y Oís. Porque David no Subió a los cielos, pero él mismo dice: El Señor dijo a mi Señor: "Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies." Sepa, pues, con certidumbre toda la casa de Israel, que a este mismo Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo.

Hechos 1,5 ; 2,14-36

 

Porque por un solo Espíritu fuimos bautizados todos en un solo cuerpo, tanto Judíos como griegos, tanto esclavos como libres; y a todos se nos dio a beber de un solo Espíritu.

1Corintios 12,13

 

Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en la carne, erais llamados Incircuncisión por los de la llamada Circuncisión que es hecha con mano en la carne. Y acordaos de que en aquel tiempo estabais sin Cristo, apartados de la Ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, estando sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos habéis sido acercados por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, quien de ambos nos hizo uno. El Derribó en su carne la barrera de División, es decir, la hostilidad; y Abolió la ley de los mandamientos formulados en ordenanzas, para crear en Sí mismo de los dos hombres un solo hombre nuevo, haciendo Así la paz. También Reconcilió con Dios a ambos en un solo cuerpo, por medio de la cruz, dando muerte en ella a la enemistad. Y vino y Anunció las buenas nuevas: paz para vosotros que estabais lejos y paz para los que estaban cerca, ya que por medio de él, ambos tenemos acceso al Padre en un solo Espíritu. Por lo tanto, ya no sois extranjeros ni forasteros, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios. Habéis sido edificados sobre el fundamento de los Apóstoles y de los profetas, siendo Jesucristo mismo la piedra angular. En él todo el edificio, bien ensamblado, va creciendo hasta ser un templo santo en el Señor. En él también vosotros sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

Efesios 2,11-22

 

Y Además, él es la cabeza del cuerpo, que es la iglesia. El es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo él sea preeminente… … Pero sobre todas estas cosas, Vestíos de amor, que es el Vínculo perfecto. Y la paz de Cristo gobierne en vuestros corazones, pues a ella fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.

Colosenses 1,18 ; 3,14-15