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Entonces dijo Dios: "Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza, y tenga dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo, el ganado, y en toda la tierra, y sobre todo animal que se desplaza sobre la tierra." Creó, pues, Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo Creó; hombre y mujer los Creó. … pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no Comerás, porque el Día que comas de él, ciertamente Morirás. … Entonces la mujer vio que el árbol era bueno para comer, que era atractivo a la vista y que era árbol codiciable para alcanzar Sabiduría. Tomó, pues, de su fruto y Comió. Y también dio a su marido que estaba con ella, y él Comió.

Genesis 1,26-27 2,17 3,6

 

Todos nosotros nos descarriamos como ovejas; cada cual se Apartó por su camino. Pero Jehovah Cargó en él el pecado de todos nosotros.

Isaías 53,6

 

Y Decía: --Lo que del hombre sale, eso contamina al hombre. Porque desde adentro, del Corazón del hombre, salen los malos pensamientos, las inmoralidades sexuales, los robos, los homicidios, los adulterios, las avaricias, las maldades, el engaño, la sensualidad, la envidia, la blasfemia, la insolencia y la insensatez. Todas estas maldades salen de adentro y contaminan al hombre.

Marcos 7,20-23

 

Pero Jesús mismo no confiaba en ellos, porque los Conocía a todos, y porque no Tenía necesidad de que nadie le diese testimonio acerca de los hombres, pues él Conocía lo que Había en el hombre.

Juan 2,24-25

 

Por esta Razón, Así como el pecado Entró en el mundo por medio de un solo hombre y la muerte por medio del pecado, Así también la muerte Pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. Antes de la ley, el pecado estaba en el mundo; pero como no Había ley, el pecado no era tenido en cuenta. No obstante, la muerte Reinó desde Adán hasta Moisés, aun sobre los que no pecaron con una ofensa semejante a la de Adán, quien es figura del que Había de venir. Pero el don no es como la ofensa. Porque si por la ofensa de aquel uno murieron muchos, Cuánto Más abundaron para muchos la gracia de Dios y la Dádiva por la gracia de un solo hombre, Jesucristo. Ni tampoco es la Dádiva como el pecado de aquel uno; porque el juicio, a la verdad, Surgió de una sola ofensa para Condenación, pero la gracia Surgió de muchas ofensas para Justificación. Porque si por la ofensa de uno Reinó la muerte por aquel uno, Cuánto Más Reinarán en vida los que reciben la abundancia de su gracia y la Dádiva de la justicia mediante aquel uno, Jesucristo. Así que, como la ofensa de uno Alcanzó a todos los hombres para la Condenación, Así también la justicia realizada por uno Alcanzó a todos los hombres para la Justificación de vida. Porque como por la desobediencia de un solo hombre, muchos fueron constituidos pecadores, Así también, por la obediencia de uno, muchos Serán constituidos justos.

Romanos 5,12-19

 

En cuanto a vosotros, estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, conforme a la corriente de este mundo y al Príncipe de la potestad del aire, el Espíritu que ahora Actúa en los hijos de desobediencia. En otro tiempo todos nosotros vivimos entre ellos en las pasiones de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de la mente; y por naturaleza éramos hijos de ira, como los Demás.

Efesios 2,1-3