En el año que Murió el rey Uzías, vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime; y el borde de sus vestiduras llenaba el templo. Por encima de él Había serafines. Cada uno Tenía seis alas; con dos Cubrían sus rostros, con dos Cubrían sus pies y con dos volaban. El uno proclamaba al otro diciendo: --¡Santo, santo, santo es Jehovah de los Ejércitos! ¡Toda la tierra Está llena de su gloria! Los umbrales de las puertas se estremecieron con la voz del que proclamaba, y el templo se Llenó de humo. Entonces dije: --¡Ay de Mí, pues soy muerto! Porque siendo un hombre de labios impuros y habitando en medio de un pueblo de labios impuros, mis ojos han visto al Rey, a Jehovah de los Ejércitos. Entonces Voló hacia Mí uno de los serafines trayendo en su mano, con unas tenazas, un Carbón encendido tomado del altar. Y Tocó con él mi boca, diciendo: --He Aquí que esto ha tocado tus labios; tu culpa ha sido quitada, y tu pecado ha sido perdonado.
Isaías 6,1-7
Entonces he Aquí, una mano me Tocó e hizo que temblando me pusiese sobre mis rodillas y sobre las palmas de mis manos. Y me dijo: --Daniel, hombre muy amado, presta Atención a las palabras que te hablaré. Ponte de pie, porque a ti he sido enviado ahora. Mientras hablaba conmigo, me puse de pie temblando. Y me dijo: --Daniel, no temas, porque tus palabras han sido Oídas desde el primer Día que dedicaste tu Corazón a entender y a humillarte en presencia de tu Dios. Yo he venido a causa de tus palabras. El Príncipe del reino de Persia se me opuso durante Veintiún Días; pero he Aquí que Miguel, uno de los principales Príncipes, vino para ayudarme; y quedé Allí con los reyes de Persia. He venido, pues, para hacerte entender lo que ha de acontecer a tu pueblo en los últimos Días; porque la Visión es Aún para Días. Mientras hablaba conmigo tales palabras, puse mi rostro en tierra y Enmudecí. Pero he Aquí que alguien semejante a un hijo del hombre Tocó mis labios. Entonces Abrí mi boca y hablé; dije a aquel que estaba delante de Mí: --Señor Mío, junto con la Visión me han sobrevenido dolores y no me han quedado fuerzas. ¿Cómo, pues, Podrá el siervo de mi señor hablar con mi señor? Porque desde ahora me faltan las fuerzas, y no me ha quedado aliento. Entonces aquel que era semejante a un hombre me Tocó otra vez, y me Fortaleció. Y me dijo: --Hombre muy amado, no temas; la paz sea contigo. Esfuérzate y sé valiente. Mientras hablaba conmigo, recobré el vigor y dije: --Hable mi señor, porque me has fortalecido. Y dijo: --¿Sabes por qué he venido a ti? Pues ahora tengo que volver para combatir con el Príncipe de Persia. Y cuando yo haya concluido, he Aquí que viene el Príncipe de Grecia. Pero te voy a declarar lo que Está registrado en el libro de la verdad. Ninguno hay que me apoye contra éstos, sino Sólo Miguel, vuestro Príncipe.
Daniel 10,10-21
Os digo que del mismo modo hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.
Lucas 15,10
Pablo, Apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios; a los santos y fieles en Cristo Jesús que Están en Efeso: Gracia a vosotros y paz, de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien nos ha bendecido en Cristo con toda Bendición espiritual en los lugares celestiales. Asimismo, nos Escogió en él desde antes de la Fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él. En amor nos Predestinó por medio de Jesucristo para Adopción como hijos suyos, Según el Beneplácito de su voluntad, para la alabanza de la gloria de su gracia, que nos dio gratuitamente en el Amado. En él tenemos Redención por medio de su sangre, el Perdón de nuestras transgresiones, Según las riquezas de su gracia que hizo sobreabundar para con nosotros en toda Sabiduría y entendimiento. El nos ha dado a conocer el misterio de su voluntad, Según el Beneplácito que se propuso en Cristo, a manera de plan para el cumplimiento de los tiempos: que en Cristo sean reunidas bajo una cabeza todas las cosas, tanto las que Están en los cielos como las que Están en la tierra. En él también recibimos herencia, habiendo sido predestinados Según el Propósito de aquel que realiza todas las cosas conforme al consejo de su voluntad, para que nosotros, que primero hemos esperado en Cristo, seamos para la alabanza de su gloria. En él también vosotros, habiendo Oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra Salvación, y habiendo Creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo que Había sido prometido, quien es la Garantía de nuestra herencia para la Redención de lo adquirido, para la alabanza de su gloria. Por esta Razón, yo también, habiendo Oído de la fe que tenéis en el Señor Jesús y de vuestro amor para con todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, Recordándoos en mis oraciones. Pido que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé Espíritu de Sabiduría y de Revelación en el pleno conocimiento de él; habiendo sido iluminados los ojos de vuestro entendimiento, para que Conozcáis Cuál es la esperanza a que os ha llamado, Cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y Cuál la inmensurable grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, conforme a la Operación del dominio de su fuerza. Dios la Ejerció en Cristo cuando lo Resucitó de entre los muertos y le hizo sentar a su diestra en los lugares celestiales, por encima de todo principado, autoridad, poder, Señorío y todo nombre que sea nombrado, no Sólo en esta edad sino también en la venidera.
Efesios 1,1-21
¿Acaso no son todos Espíritus servidores, enviados para ministrar a favor de los que han de heredar la Salvación?
Hebreos 1,14
"¡Amén! La Bendición y la gloria y la Sabiduría y la Acción de gracias y la honra y el poder y la fortaleza sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. ¡Amén!"
Apocalipsis 7,12 |