Enseñanzas
Las fiestas del Eterno
Antes de Jánuca (de Bethlehem hasta Jerusalén) 
Yaakov, Béla Orbán
Todos los hechos y acontecimientos que debemos conocer a propósito de nuestra historia son semejantes a estas guerras y combates que vivimos en el mundo actual pero en la dimensión espiritual, en el espíritu de la globalización.
Si analizamos estos hechos y acontecimientos, podemos ver que el fin de estas luchas jamás fue que los conquistadores asedian a los vencidos, pero más bien que se instala el reino centralizado de un poder espiritual sobre el resto del mundo.
Este poder espiritual no solo combate los pueblos, sino por todos los medios intenta abolir el poder de Dios. Para eso, utiliza numerosas armas para someter el alma humana como por ejemplo, las filosofías, las ciencias y las artes.
Además de estos métodos, añade a veces a eso la fuerza física de las armas para llevar a cabo su conquista de colonización satánica.
Después de Cirus, Alejandro Magno; después de los poderes medos y persas vino lo de los macedonios.
El punto común de ataque siempre fue Israel y Jerusalén que cada vez estuvieron ocupados por poderes diferentes pero que siempre perseguían los mismos objetivos: primero los Ptolemeos de Egipto y luego los Seleúcidas de Siria.
Es en aquella época que la conquista acertó el pueblo de Israel y volvió en tragedia cuando el pueblo de Dios se volvió "moderno" adoptando la cultura helénica.
El resultado de esta "tolerancia" fue que la tribu a vocación sacerdotal conmutó las revelaciones de
la Biblia por el culto neo-helenista.
Después de tal derrota espiritual, es natural que también hubieron cambios al nivel del alma por el cual los dirigentes del pueblo judío se sometieron a los poderes del mundo de la época causando una división en el seno del pueblo por este acto de traición. Como siempre la parte del pueblo que queda fiel a Dios se vuelve enemiga pública en su propia patria y representa siempre sólo una pequeña minoría de la población. Como siempre, en segundo plano se esconden los poderes reales como en aquella época, cuando Antiochus IV alias Epifanio se encontró en el trono y tenía como objetivo la helenisación total de todo el país y que quería aplicar por las buenas o por las malas. El poder real de la época era también Roma que allí todavía soló se contentaba con simples botines de guerra.
Sería interesante examinar un poco el destino del Santuario en aquella época ya que la historia se repite y que hasta la ocupación del Santuario de Jerusalén y la intrusión de dioses extranjeros en su seno, muchas semejanzas se pueden ver en cuanto a los acontecimientos que ocurrieron estos algunos últimos siglos.
Todo esto no tiene nada de sorprendente sino nos señala que los acontecimientos de antes se repiten hoy con otros actores.
Por su espiritualidad cada vez más presente en el mundo, Satanás quiere destruir el pueblo de Dios en espíritu, en alma y pronto físicamente también.
La victoria de Jesús Cristo es indiscutible y ya se ha sido conseguido en espíritu, pero Roma, el volcán más grande y globalizante que consume el mundo está todavía en actividad en nuestros días.
El poder que representa es una fuerza que se alimenta de la unificación, de la globalización espiritual.
Este poder no es otra cosa que el aliado y el condensado de las espiritualidades persiana, media, egipcia, griega y todavía muchas otras viniendo de Oriente.
Hoy también podemos ser los testigos de un tipo de alianza entre los poderes espirituales ya que los fines son los mismos, y los preparativos de un poder mundial y centralizado están en proceso.
Hoy también, el objetivo es la ocupación del Santuario para que en el Templo, en lo sucesivo el Tercer Templo, el culto sea devuelto a otros dioses.
Las etapas de la tomada por asalto del segundo Templo son conocidas y todo el mundo puede darse cuenta de la fase en la cual estamos hoy y de lo que nos espera mañana. Podemos ver paralelos si analizamos un poco la historia de Jánuca y podemos reemplazar los nombres de los personajes de ayer por los de hoy. Así podríamos darnos cuenta de lo que nos espera en el futuro.
- Alejander Magno se prosternó ante el gran sacerdote judío de Jerusalén en 332 y le ofreció un animal en sacrificio al Dios de los judíos.
- Alejandro estableció la ciudad de Alejandría y la hizo una metrópolis poblándola de nuevos habitantes griegos y judíos que tenían los mismos derechos.
- Su sucesor Ptolemeo cogió Jerusalén en respuesta a una repartición territorial entre jefes de ejército y llevó a muchos en Alejandría.
- Durante esta ocupación de cerca de un siglo, los sacerdotes quedados en Jerusalén recogían los impuestos y ejercían el poder gubernamental que les había sido confiado por los colonizadores.
- El primer ataque espiritual fue iniciado cuando
la Tora fue traducida en griego aunque este gesto pueda parecer amistoso.
- No fue un azar si
la Tora fue también traducida en arameo.
- Ptolemeo IV, pasando por Jerusalén, fue a visitar el Templo pero no le dejaron entrar en el Santuario principal. Trató de volver por fuerza pero se desvaneció en la puerta que llevaba allí. En respuesta a este incidente, se hizo el enemigo jurado del pueblo judío y empezó a perseguirle de manera creciente y sistemático.
En consecuencia a esto y por oposición al reino egipcio, el pueblo de Israel empezó a simpatizar con los Seleúcidas de Siria que les parecían más favorables y que aclamaron con entusiasmo en el momento de su entrada en Jerusalén.
El tesorero empeñado de un rescate de guerra a los romanos quiso apoderarse del tesoro del Templo por fuerza. Los guardias rechazaron los intentos del agresor que se volvió a casa, pegado, humillado, y enfermo. Además, el gran sacerdote de Jerusalén directamente fue a quejarse al rey Seleuco IV que murió poco después. Fue su sucesor al trono que logró apoderarse del Santuario e instalar allí a otros dioses.
El nuevo monarca Antíoco IV podía jactarse de tener dos nombres. Uno, Epifanes, que los griegos le dieron y que quiere decir encarnación divina, y otro, un poco menos ventajoso, Epimanes, que quiere decir loco, demente. Los judíos por sus parte, le nombraron Antichus el Maléfico. No fue él que pilló el Templo, sino la división creada por el helenismo.
La clase dirigente judía así helenizada, jóvenes y miembro de la alta sociedad siguieron la moda espiritual de su época. Sus reuniones mundanas se celebraron según el modelo antiguo bien conocido, en el marco de acontecimientos deportistas, de fiestas, de festines o de sesión de borrachos.
Entre estos judíos "helenizados", el amor para el lujo y la búsqueda del fasto llegaba muy naturalmente del modo de vida griego. Sin embargo, él que habla de lujo habla también de dinero y de sed de poder.
Mientras que esta "Encarnación Divina" despiadada y demente difundía la cultura griega por la fuerza del fuego y de la espada, hizo también obligatorio la religión mundial antigua en todo su imperio. En lugar del Dios Eterno, hizo obligatorio el culto, las ofrendas y la adoración de Zeus, Apolo, Afrodita, y de sus estatuas, así como de las otras divinidades griegas viviendo sobre el monte Olimpo.
Al mismo tiempo y con la ayuda del soberano, Onias, el hermano menor del sacerdote exproprió el puesto de gran sacerdote a su hermano mayor y prosiguió la helenización de Jerusalén.
En respuesta a esta disputa fratricida, la puerta fue abierta a una nueva espiritualidad más poderosa que jamás en nuestros días, la de la rivalidad y de la sed de poder.
Melanos, helenista también, hurtaba más tarde el puesto de gran sacerdote por diversas intrigas y luego pilló el Santuario de Jerusalén cuyo tesoro fue transportado en Antioquía, la ciudad soberana, capital de Siria. Por esta razón, fue asesinado por las órdenes del gran sacerdote que le había precedido. Este acto de venganza arrancó una lucha cuyo punto culminante fue la ocupación de Jerusalén por Antiochus cuando pilló el Templo otra vez y decretó la interdicción de las leyes religiosas y de los cultos. Desde este momento, los judíos fueron obligados a presentar a carne de cerdo en ofrenda sobre el nuevo tabernáculo del Templo que fue dedicado a Zeus desde aquél día.
Los judíos tenían que sufrir torturas, malos tratos, persecuciones y el mártir para su fe y su fidelidad a Dios.
Muchos pagaron de sus vidas por su creencia, y muchos quedaron en su fe a pesar de las pruebas duras.
Un año después del decreto de sus leyes, en 167 antes de Cristo, la rebelión estalló y una lucha de independencia que duró 25 años arrancó para acabar a la fundación para un cierto tiempo de un Estado judío independiente. Esta independencia corta duró sólo 80 años y reapareció sólo en el año 1948 de nuestra era.
La fiesta de Jánuca se acuerda de esta lucha de independencia y de la purificación del Templo en ruinas así como de su re-santificación años por años.
Su estado actual es lo mismo que en aquella época: ruinas, desperdicios, dioses extranjeros, detritos, escombros, y tabernáculo manchado…
Hoy también sería necesario tener gente piadosa, santos (hasidim) teniendo el verso 6 del Salmo 149 en la boca: Ensalzamientos de Dios modularán en sus gargantas. Y espadas de dos filos habrá en sus manos como grito de guerra para irse en la batalla contra los griegos, los asirios y romanos actuales y globalizantes. ¿Guerreros? ¡Sí! ¿Armas? ¡Sí!
Sin embargo la guerra ya ha sido ganada; Jesús Cristo ya venció en espíritu. Este combate no es más un combate de carne y de sangre, pero la de las espiritualidades entre ellas.
"Jerusalén", el Tabernáculo, el Santuario donde Él está cumpliendo la función de Gran Sacerdote y de Rey no puede más ser alcanzado por el enemigo, porque la victoria del Cristo ya se ha sido conseguida en los espacios celestes.
El Templo que ha sido levantado en tres días funciona hoy y para la eternidad. Este Templo donde el gran sacerdote está Yeshua HaMashíaj Él mismo, el solo intermediario que lleva nuestras vidas y nuestras ofrendas delante de Dios. Esperamos su vuelta que es inminente.
En lo que nos concierne, totalmente como para los guerreros macabeos, nuestro objetivo principal es la restauración, la rehabilitación y la re-santificación del Santuario.
El templo de nuestras propias vidas, el corazón de nuestras asambleas debe ser purificado. Hay que edificar y consolidar el Cuerpo del Cristo para poder dar lugar al culto propiamente dicho, despojado por toda ley extraña para que reine allí sólo Su única Palabra.
Esta purificación debe ser efectuada con una voluntad de hierro, una voluntad macabeana, tal un martillo, porque el significado de la palabra macabeo es martillo en hebreos que es formado a partir de las primeras letras de una de las alabanzas de Moisés:
Quién como tú, Jehová, entre los dioses? (Ex 15:11).
"Con una voluntad de macabeo ", pero a pesar de todo según las palabras dichas por Zacarias:
” No con ejército, ni con fuerza, sino con mi espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos (Sabaot). (Za 4 : 6)
Después de la victoria de Yeshua, nuestra lucha puede sólo ser espiritual.
Todo esfuerzo filosófico, teológico, científico, físico o incluso del alma, sería vano frente a los representantes bien conocidos de estas poderes espirituales.
Todas las profecías hechas sobre Amaleq, Edom y Babilonia serán cumplidas, pero mientras ellos no sean juzgados, ellos seguirán perjudicando y actuando en el mundo físico tal, como lo hicieron sus predecesores.
Existe no obstante un dominio en el cual no ganaron la batalla, es el dominio espiritual.
Es de la victoria que también podemos gozar, teniendo la vida eterna a través de la redención por Cristo sobre el Golgotha.
Hay dos lugares en particular donde se necesitaría una presencia macabeana reforzada:
- en el ministerio de la purificación y de la santificación del Santuario
- en la construcción y la protección de las murallas de Jerusalén.
El Templo es nuestro Señor Yeshua HaMasíaj.
Jerusalén no es otro que el Cuerpo del Cristo.
Y los habitantes de Jerusalén son el Pueblo de Dios.
No es Jesús Cristo que debemos proteger, sino el Cuerpo del Cristo y sus miembros frente a sus agresores que tratan de arruinar el Templo.
El que perdió la guerra jamás se rendirá y por su espíritu asesino edomita hasta el último minuto intentará de destruir y de aniquilar el Pueblo Elegido de Dios así como el Cuerpo del Cristo hecho Pueblo de Dios por Yeshua. Satanas siempre intentara esto para evitar, o por lo menos retrasar el cumplimiento de
la Voluntad de Dios y el momento del juicio final donde la sentencia que ya ha sido pronunciada será cumplida por fin.
En conocimiento de los hechos históricos, es útil de observar otra vez el modo en el cual el enemigo trata robar y tomar el Santuario, y esto con vistas a dos cosas:
- Para poder purificar y santificar de nuevo y preparar el Santuario, es decir nuestros corazones, nuestras asambleas y el Cuerpo del Cristo. Debemos ser primero capaces de reconocer no sólo lo que está en ruina, pero también discernir todas las cosas que parecen buenas y santas pero que en realidad son malas y profanas.
Los Macabeos encontraron jarras llenas de aceite entre los desperdicios entre las ruinas del templo. Pero este jarras fueron selladas y destinadas a otros dioses.
Este análisis es útil para nosotros para poder realmente restablecer la orden del sacramento y la pureza del tabernáculo.
- debemos conocer las tácticas, las astucias y las tentativas de los conquistadores para no dejarnos engañar por las mismas astucias que en la época y dejarlos entrar en nuestras vidas y asambleas.
Si descubriríamos los orígenes del conquistador, tendríamos una imagen más clara sobre los "antepasados" de los movimientos actuales en conocimiento del cual, el velo sería levantado sobre la razón de la aparición y el funcionamiento de número de métodos, incluso ciertas formas de ministerios tan apreciadas en nuestras asambleas, pero que son bajo la influencia de la moda del mundo.
Si este velo sea realmente quitado, podríamos ver cómo funciona el engaño y la mentira disfrazados de formas diversas del espíritu del tiempo que siguen la moda actual para engañar el mundo. Esta conspiración naturalmente proviene del ángel de la claridad Lucifer, el espíritu anticristo babilónico y edomita.
Para quitar este velo, veamos en las grandes líneas ciertas personalidades y hechos históricos cuyas características podrían alumbrarnos sobre los engaños a los cuales hacemos frente hoy, a menudo sin que se dé cuenta nadie.
El helenismo y sus espiritualidades hermanas completamente son presentes en la vida moderna y su presencia cada vez más fuerte en la gente sólo confirma una vez más que el tiempo es próximo. La tolerancia debe ser abolida. Debemos nombrar las cosas por sus nombres, sin rodeos, para advertir de las consecuencias que esto tendrá, no sólo sobre nuestros niños, sino también sobre las masas de cristianos valorados mantenidos en la ignorancia y en la infancia.
Para empezar debemos lograr tener una visión espiritual para saber cuál es la función del aceite santo sobre el altar y así comprender y también enseñar lo que concierne al Espíritu Santo y Su funcionamiento.
Concerniendo el aceite, podemos decir que alimenta la lámpara eterna, y que lleva la luz, el calor, la curación, y la unción.
Debemos enseñar sobre los recipientes de arcilla que somos.
Pero sobre todo, debemos conocer el sello del Gran Sacerdote, este sello que servía en otro tiempo para marcar, sellar y separar los aceites destinados a obras santas.
Debemos pues conocer el Espíritu Santo y Su obra, Su trabajo, Su acción. Pero más allá de todos Sus dones, el don más importante en nuestros días es indiscutiblemente el discernimiento de los espíritus sin el cual las ofrendas impuras, ministerios que provienen de una buena voluntad pero sirven objetivos extranjeros y torcidos pueden encontrarse sobre el altar, como un aceite puro que habría sido encendido por una llama extraña.
Totalmente como en las épocas antiguas, todavía hoy subsisten el helenismo y las religiones helenistas y que infectan el Templo de Dios y Su Santuario.
Creo que Dios nos dará no sólo la sabiduría, sino que el tiempo necesario para poder dar estas advertencias de nuestra propia voz o por escrito tal un Shofar (cuerna).
Aunque el Tiempo sea próximo, nuestro deber esperando la santificación de nuevo del Templo y
la Vuelta de nuestro Señor es el de la preparación del camino, el enderezamiento de las sendas.
A la vista de las crecientes globalizaciones espirituales y helenistas de nuestra época, es muy importante desenmascarar a los "helenistas" y otro "Alejandros Magnos" de hoy así como los traidores que les sirven y que viven entre nosotros, los que mantienen ser nuestros hermanos, nuestros pastores, nuestro présbitas y otros falsas organizaciones "cristianas" que pretenden defender nuestros intereses, pero que en realidad defienden los intereses de espiritualidades colonizadores y écumenicas que están globalizando todo.
Todavía hoy podemos encontrar unos Mélanos que pasan los tesoros del Templo en las manos de los enemigos por puro sentido de codicia.
Antioquía todavía funciona actualmente, este " dios encarnado " cuya cólera es visible a lo largo de la historia. Concibe las mismas estratagemas con vistas a destruir espiritualmente incluso físicamente el Pueblo Elegido y el Cuerpo del Cristo. Naturalmente es nuestro deber de llamar la atención del peligro y el funcionamiento de
la Babilonia romana actual, la ramera que se esconde detrás de todo esto con todos su fuerza globalizante, su autoridad soberana y todos sus dioses de origen pagano y espiritistas, que pacta e incluso engloba hasta la religiones no critianas.
En todos los dominios de nuestro ministerio, continuamos la purificación y la protección de Jerusalén como miembros del ejército victorioso para que pudiéramos asistir a
la Gran Jánuca y estar en el buen sitio cuando Volvería Yeshua HaMasíaj. Este trabajo es la obra de purificación del Cuerpo de Cristo y su preparación para el Gran Casamiento.
Cuando hoy, en las sinagogas, se conmemora el milagro de Januccah diciendo bendiciones, podemos acordarnos también pero también debemos mirar por delante. Encendemos las candelas de Jánuca cerca de las ventanas para que todo el mundo pueda ver "mishum parsumé nisa", es decir, para que el milagro sea público. No podemos tampoco poner la lámpara debajo de un almud, ¡sino muy visiblemente, sobre un candelabro!
Cuando se enciende
la Januquía (candelabro con 8+1 ramas), un canto del siglo XIII se deja oír. Pueda este canto ser para nosotros la expresión de nuestros deseos y de nuestra fe. Qué se pueda dar gracias para el Nuevo Templo y para la redención prometida. Demos gracias para el peñasco, para el Nuevo Templo, para el Salvador, para la inauguración del altar que se produjo sobre Gólgota. Rindamos gracias al Señor para haber venido sobre tierra y para haber sacrificado Su vida en Yeshua HaMasíaj y esperamos su vuelta como Soberano victorioso.
MAOZ TZUR YESHUATI
LEJA NAE LESHABEAJ
TIKON BET TEFILATI
VESHAM TODA NEZABEAJ
LEET TAJIN MATBEAJ
MITZAR JAMENABEAJ
AZ EGMOR
BESHIR MIZMOR
JANUKAT JAMIZBEAJ
Mi ayuda es un peñasco,
a Él, Le doy gracias.
Qué
la Casa Santa sea reconstruida,
Para que mis alabanzas puedan dejarse oír allí.
Cuando vendrás salvarme
De las manos de mis persecutorios,
seguiré restableciendo el altar
cantando alegres alabanzas.
Nosotros todos que recibimos la gracia del nuevo nacimiento en el Cuerpo del Cristo, es nuestro deber como ciudadanos de Jerusalén y miembros del Pueblo de Dios de participar en el trabajo de purificación y de cumplir un papel de centinela para defender
la Ciudad contra los agresores.
Este trabajo se proseguirá hasta que el Rey llegue a Jerusalén para restablecer el Templo, el Santuario en los corazones, en las asambleas: en el Cuerpo del Cristo.
Nuestra primera tarea es analizar todo lo que se dice ser santo ya que Satanás roba primero el aceite para utilizarle a sus propios fines.
Debemos analizar de nuevo los sellos para saber si el bautismo,
la Cena, las alabanzas, las oraciones, los carismas ¿realmente sirven la voluntad de Dios o la de alguien otro?
Todas las cosas que han sido ungidas y toda alianza que ha sido sellada y que ocasionan pues una sumisión, una santificación ¿todas nacieron según las Leyes de Dios o para saciar nuestros deseos idólatros, o los de otros?
Espero que más allá de este examen también podamos examinar, purificar y llenar nuestros recipientes de aceite para poder arrancar en la vía de la santificación.
Espero que el Tiempo venido, habrá el más posible de gente entre nosotros que podrán presentarse como recipientes llenos de aceite llevando el sello del Gran Sacerdote delante del Santuario. Todo esto para que este aceite que llevaremos en nosotros pueda ser encendido por el Gran Sacerdote y brillar para servirLe y ya darLe las gracias ya aquí sobre tierra, pero un día en el mundo eterno también.
Traducción del húngaro: Richard (Zeev Shlomo)
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